Carta QR vs PDF: qué le conviene de verdad a tu restaurante
Muchos locales "tienen carta QR" y en realidad tienen un PDF detrás de un código. Funciona, más o menos. Pero el cliente tiene que hacer zoom, no puede cambiar de idioma y cada cambio de precio implica volver a maquetar. Esta es la diferencia real, punto por punto.
La comparación rápida
| PDF detrás de un QR | Carta digital QR | |
|---|---|---|
| En el móvil | Hay que hacer zoom y arrastrar | Se lee como una app, por secciones |
| Idiomas | Un PDF por idioma (o ninguno) | Cambio de idioma con un toque |
| Alérgenos | Una tabla aparte que nadie encuentra | Los 14 de la UE en cada plato, con filtro |
| Cambiar un precio | Rehacer y volver a subir el archivo | Cambio online en menos de 24 h, mismo QR |
| Pedidos | No | Pedido por WhatsApp sin comisiones |
| Accesibilidad | Casi nula para lectores de pantalla | Texto grande, contraste y lectura en voz alta |
| Reseñas | No | Botón directo a Google y TripAdvisor |
Cuándo un PDF es suficiente
Si tu carta es muy corta, casi no cambia, tus clientes son de aquí y no te preocupa el pedido para llevar, un PDF bien diseñado puede valer. Es honesto decirlo: no todo el mundo necesita más.
Cuándo la carta digital se paga sola
- Tienes clientes extranjeros: en Lanzarote, casi todos. Leer la carta en su idioma les hace pedir más y preguntar menos.
- Cambias precios o platos a menudo: menú del día, temporada, producto de lonja.
- Te preguntan mucho por alérgenos: el filtro "sin gluten" ahorra explicaciones y errores.
- Quieres pedidos para llevar sin pagar comisiones a plataformas.
- Te importa que te puedan leer todos: personas mayores o con baja visión agradecen el texto grande y la lectura en voz alta.
Lo que casi nadie cuenta: una carta digital puede tener el mismo estilo que tu local o tu web, en vez de parecer una plantilla genérica. Y puede incluir un asistente que responde solo a las preguntas de siempre: qué lleva un plato, si abrís el lunes o cómo reservar.
¿Y si no tengo web?
No hace falta. Una carta QR bien hecha funciona sola, con su propio diseño, y si un día haces web se integra con el mismo estilo. En el catálogo QR de Famara puedes abrir las demos en tu móvil, cambiar de idioma, filtrar alérgenos y probar el modo accesible. Desde 179 € en pago único, lista en 72 horas.
Mándame tu carta actual (foto, PDF o lo que tengas) y te digo cómo quedaría en digital.
Quiero mi carta QR →¿Necesito tener web para tener una carta QR?
No. La carta QR funciona de forma independiente, con su propio diseño. Si más adelante haces web, se integra con el mismo estilo.
¿Qué pasa si cambio un precio?
Se actualiza online en menos de 24 horas y el QR de la mesa sigue siendo el mismo: no hay que reimprimir nada.
¿La carta QR muestra los alérgenos?
Sí, los 14 alérgenos de declaración obligatoria de la UE en cada plato, con un filtro para que el cliente vea solo lo que puede comer.